Las especies de lectores

Por Matías Mugione

El Licenciado Wilfredo Da Silva, reconocido sociólogo brasileño, ralizó un estudio muy importante acerca de los tipos de lectores que existen en el mundo. Da Silva hizo una gran investigación a escala global, embarcándose en una aventura que lo llevó por lugares hinóspitos con tal de investigar y clasificar las formas de lectura de la Humanidad.

Llegó, incluso, a visitar el Amazonas para darle un libro a los jíbaros y ver cómo reaccionaban. Fue un experimento que casi le cuesta la vida. Da Silva les dio un libro de Stephenie Meyer y, luego de leerlo, los shuar se pusieron un poco violentos e intentaron reducirle la cabeza (ojo por ojo, le dicen).

Finalmente, tras 1583 días de expediciones e investigaciones de campo (analizó cómo leían algunos campesinos), elaboró un informe titulado Clasificación de las especies de lectores, que a continuación podrán leer.

CLASIFICACIÓN DE LAS ESPECIES DE LECTORES
Por Wilfredo Da Silva

Resaltadum Pelikan: uno de los tipos de lectores más peligrociños para la integridad y pureza del libriño. El lugar que generalmente eligen para realizar el procesiño de lectura es una silla y un escritorio. Siempre tienen cerca del libro, o incluso en la mano, un resaltadoriño dispuesto a remarcar algo en él.

Sin ir más lejos, en Suiza pude observar algunos con varios resaltadoriños de diferentes coloriños para remarcar según alguna extraña clasificación de citas. Era peligrociño acercarse a ellos porque la luz podía rebotar en el libriño y dejarte ciego. Incluso descubrí en Mongolia una tienda  en donde vendían libriños ya completamente remarcados y, en lugar de ser resaltados, había que borrar las partes que no te interesaban.

Nerdum Kindle: jóvenes con anteojiños con marco que sólo conocen el papel por el que usan cuando van al baño. Todos los libriños que leen lo hacen a través de una pantalla, ya sea a través de una computadoriña o un lector de libros electrónicos. Sus bibliotecas son cientos de archiviños .doc o .pdf guardados en una carpeta llamada “e-books”, y la librería que frecuentan se llama Taringuiña!

El lugar elegido para el proceso de lectura depende del dispositiviño que se use para leer. Si es en una computadora de escritoriño leerán en el lugar donde ella se encuentra (llevar el CPU al baño o en el colectiviño no es recomendable). Si usan una notebook o un lector de e-books pueden leer prácticamente en cualquier lado.

Cagagnom Scott: tipo de lector que sólo lee libriños cuando está en el proceso de eliminado de desechos del organismo. Suele apoyar el material de lectura sobre el bidet, a veces usando el borde del mismo como separadoriño cuando el libro no cuenta con una solapa (elemento muy útil en casos como este).

En Pensilvania, Estados Unidos, me he enterado de casos en donde el lector, absorto en su lecturiña, se ha pasado horas en el baño y luego no ha podido despegarse del inodoriño debido a un extraño efecto sopapa. También he investigado situaciones en Argentina en donde más de uno se confundió y, mientras veían la maravillosa decoración del papel higiénico, se limpiaban el culiño con el libriño “El combustible espiritual” de un tal Ari Paluch.

Camandius Suavestar: esta especie de lector sólo lee al acostarse en la cama, antes de dormir. Suele tener el libriño apoyado en la mesita de luz o en uno de sus cajones. Tiene todo un ritual alrededor de la lectura: armar la cama, poner una almohadiña extra para no apoyar la cabeza contra el respaldiño, asegurarse de que el velador está en condiciones, ponerse el pijama (a menos que duerma desnudiño), apagar la luz, acostarse, acomodarse y pensar “Puta que vale la pena estar viviño”… Sólo para abrir el libriño y darse cuenta que se olvidó los lentes de lectura en la cocina.

El proceso de lecturiña suele durar poco por diversos motivos. Uno de esos motivos es el sueño que les agarra luego de leer dos renglones, pero otras veces sucede que se les acalambra el braziño (sobre todo cuando el libriño tiene muchas páginas porque es pesado) y entonces optan por cambiar de posición o simplemente dormirse.

1 Comment
  1. Luciano Sívori julio 7, 2013

    Jejeje… divertido! Un texto con ideas frescas. Da Silva parece un chanta argento que se hace el brasileño. =)

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